Op Art

Las imágenes emergen desde una zona ambigua, donde lo real y el engaño se confunden, provocando un conflicto entre la apariencia y aquello que permanece oculto. A partir de estructuras del Metro —símbolo del progreso y el orden— utilizo el Op-Art para crear ilusiones de movimiento en imágenes estáticas, evidenciando lo fácil que resulta manipular aquello que creemos ver. Si es tan fácil engañar a los ojos, tradicional emblema de la objetividad, cuánto más sencillo resulta manipular otras dimensiones más subjetivas de nuestra existencia.
Las creencias sostienen el orden, no siempre la verdad.